jueves, 16 de abril de 2009

XVI

Vuela el fuego derramándose sobre los caserones
impíos y apóstatas de las pulcras rameras bañadas
en el vino y la miel torturados entre hálitos rosas.

XV

Carnehiedra en giralunas,
hierbaviento en airesferas,
arlequines de madrugada en los aguapuentes de mi infancia.

XIV

Cansado de atravesar fronteras vacías,
arrastra su lánguida prisión entre encinas y mares.
Sus pies son espadas clavadas en el marfil de la aurora.

miércoles, 15 de abril de 2009

XIII

La tormenta había descifrado el canto de los pájaros,
la lluvia, amamantado el aire lascivo de los amantes,
el silencio, conquistado la tierra con su muda palabra.

XII

El frío roce de tu silueta en mi mirada
es una esquiva sombra dolorosa
que se posa en los laberintos de mi agonía.

XI

En la mesa sobrecogida, una reyerta de papeles,
y la puerta enloquecida por el viento vigoroso
deja paso a la tristeza entre gotas de aguanieve.

X

Una ladera esculpida de metamorfosis florales,
una montaña de arterias de piedra brumosa,
un cielo que aprende los ecos de la melancolía.